Víctor Amela publica “Si yo me pierdo”

SI YO ME PIERDO  

de VÍCTOR AMELA

«Si yo me pierdo, que me busquen en Andalucía o en Cuba.» 

Federico García Lorca, 1930

Los 98 días más felices de Federico García Lorca en la Cuba dorada de 1930. Una ciudad que lo cambió para siempre. 

Tras la excepcional acogida de su libro Yo pude salvar a Lorca, Víctor Amela novela el episodio más desconocido de la vida del poeta.

«”¡Qué pena me dais los que no habéis oído la voz de Federico!”, me confió un Pepín Bello centenario, poco antes de su muerte, durante una entrevista en su piso de Madrid. Pepín Bello había compartido amistad y habitación con el joven Federico en la Residencia de Estudiantes, y su evocación de la voz del poeta me impresionó, pues no existe grabación alguna de esa voz inefable. ¿O quizá sí? En 2020 supe que un emigrante asturiano en Cuba, Manolín Álvarez, había entrevistado en marzo de 1930 en su emisora de radio de Caibarién a Federico García Lorca, y radiado su conferencia allí. ¿Grabó Manolín la voz de Lorca? ¿Un anaquel olvidado conservaba un polvoriento disco de piedra con aquella voz mágica? Volé a Cuba, noventa años después, para buscar la voz perdida de Federico García Lorca. “Si yo me pierdo, que me busquen en Cuba”, avisó él, y en Cuba le he buscado… y he encontrado su voz más íntima, la voz verdadera y feliz del poeta más llorado del mundo.»

LA NOVELA

Un viaje literario y personal tras la voz de Federico García Lorca.

«Para eso he venido a Cuba.

Para ver a Federico García Lorca desembarcar tras ocho meses en Nueva York, pasmado ante la aparición de La Habana, con su línea de cañaverales, su línea de terrazas, su línea de palmeras. Para verle admirar en el muelle a «negritos sin drama». Para verle impartir tres conferencias en una semana, que luego serán siete, y nueve… Y pasará un mes, y pasarán dos meses… ¡Y tres meses! Noventa y ocho días: ¿por qué, Federico? Hace noventa años de eso, pero yo voy a seguir tus pasos en cafetines y heladerías, terrazas y cabarets, fiestas y balnearios, teatros e iglesias, cantinas, playas y camas. Y en una casa encantada. Y en un Ford 1930 descapotable que cruza la noche a toda velocidad.

Para eso he venido a Cuba.»

Federico García Lorca desembarcó en Cuba procedente de Nueva York en marzo de 1930, invitado por una semana. Pero discurrieron más de tres meses hasta que el poeta andaluz decidió volver a España, embriagado de música y belleza caribeñas, soneros y santeros, terrazas y palmeras, ron blanco, sensualidad negra y noches de Malecón.

¿Qué hizo el poeta en «los días más felices de mi vida», como definió sus días cubanos? ¿Cómo Cuba tiñó la obra, la persona y el destino de Federico? «Si yo me pierdo —advirtió por carta a sus padres— que me busquen en Cuba.» Y se perdió. ¿Para encontrarse? Esta novela lo cuenta.

EL AUTOR

Víctor Amela (Barcelona, 1960) es periodista y novelista. Cocreador de «La Contra» de La Vanguardia, lleva publicadas 3.000 entrevistas en los últimos veinticinco años. Es autor de una docena de libros sobre periodismo y de cuatro novelas: El Cátaro imperfecto (2013), Amor contra Roma (2014), La hija del capitán Groc (Premio Ramon Llull 2016) y Yo pude salvar a Lorca (2018). Su amor por Federico García Lorca le ha llevado a explorar la epifanía vital del poeta en la Cuba de 1930, y el resultado es su quinta novela: Si yo me pierdo (2022).

Esther Soledad Esteban Castillo

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